La Coctelera

egoime_yo

15 Mayo 2007

Día 1, Huelva (qué bonita es siempre la primera noche)

Después de la cena nos quedamos por los pasillos. Estaba intentando convencer a mis amigas de escaparnos un rato, a pesar de que los profesores eran estrictos en lo de abandonar el albergue,pero todas son unas acojonadas, y nada, no quisieron. Dando vueltas por los pasillos descubrimos que mucha gente iba arreglada para salir... pero se nos fastidió el cuento cuando alguien subió anunciando que los profesores querían vernos a las diez en el patio. Pensábamos que era para entregarnos un trabajo que debíamos hacer, pero era para hacer juegos tipo campamento. En un principio parecía un coñazo, pero acabó siendo divertido... Me arrepentí mucho de no tener en la mano la cámara cuándo la mitad de los chicos acabaron en calzoncillos... ¡qué momento!. Por los balcones se asomaba medio albergue asombrado. Excepto el momento en el que a alguien se le ocurrió tirar agua para fastidiarnos (sólo dio a una monitora, creo), todo fue genial.

Y acabó pronto..., y convencimos a los profesores de salir, aunque a condición de ir todos en grupo.. y con ellos.

Clara y Sandra no querían, por lo que me fui con Paula. Entramos todos a un “Irish Pub” que se convirtió en el ritual de todas las noches. Sergio advirtió que nada de alcohol, Belén fue a preguntar si al menos podíamos tomar cerveza sin alcohol o una Shandy, y el profesor accedió. Paula pidió un malibú con piña, confiada.. el profesor se acercó, y feliz de la vida metió las narices en la libreta dónde la camarera había apuntado nuestros pedidos. “¿Malibú con piña?” leyó. “Ah, claro, es de otra mesa, ¿no?”. La camarera nos miró sin saber qué decir; no quería estropearnos la noche, pero tampoco podía encubrir a Paula. “Pues... en realidad no”. “¿Y qué es?” “El malibú es una de las bebidas que menos alcohol tiene...”. “Nada nada, de Shady para abajo”. “¿Entonces las cervezas tampoco las traigo?”. “Sí, eso sí, pero nada mas fuerte”. Paula se quejó, dijo que no sabía si la cerveza le iba a gustar y que no iba a gastarse el dinero en eso... y el profesor la invitó. Aprovechando, yo dije lo mismo y el profesor me invitó también a mi... Así que después de la cerveza, y ya que me había salido gratis, me pedí un malibú con piña (al día siguiente, alguien me lo recordó como la siguiente vez que hice lo contrario a todo el mundo, llamando nuevamente la atención). Hubiera preferido un Vodka, pero el color del malibú era idéntico al de la cerveza, y así evitaba incidentes si pasaban los profesores; si llego a pedir cualquier otra cosa seguro que me hubieran pedido que les dejara probar para comprobar qué era. La camarera dijo que no podía encubrirme si el profesor preguntaba qué me estaba sirviendo, pero cuándo Leticia se acercó mientras yo pagaba me avisó por gestos, igual que su compañero, y no me contradijeron cuándo yo dije que el billete que me habían devuelto era por que les había pedido cambio. Compré tabaco, y no pusieron ninguna pega... entonces me sorprendió, dado que para hacer funcionar la máquina expendedora había que pedir que la activaran, y era fácil que les pillaran... pero hoy me doy cuenta de que no representaba peligro alguno. Los profesores habían dicho que no se podía fumar desde el principio, pero hacían la vista gorda e ignoraban a todos los que sacaban tabaco delante de sus narices.

Volvimos al Albergue. Aunque al salir me había arrepentido de no llevar una chaqueta, ahora tenía calor. Me dirigí a mi cuarto y llamé, con la esperanza de no tener que buscar a Iris (la “encargada de las llaves” de mi habitación) por medio albergue. Hubo suerte: dentro estaba Cristina. Me abrió, y la vi coger el pijama. Me dijo que se iba a pasar la noche con sus amigos, y se fue. Cerré la puerta.

Era pronto todavía, y estaba sola en la habitación. Hasta entonces todo había ido muy bien, pero... ¡vaya noche de mierda iba a pasar!, ¿me iba a tener que dormir tan temprano?

Cinco minutos después de la marcha de Cris entró Iris a ponerse el pijama. Se iba al cuarto de sus amigos... y me invitó. Pudieron más mis ganas de no pasar una noche aburrida que las de evitar acoplarme, y fui con ellos.

Al contrario de lo que esperaba, no les molestó, o no les pareció importar mi presencia. Estuvimos una hora y pico allí haciendo el tonto; nos llamaron la atención en varias ocasiones. En la tercera visita, creo, Reyes empezó a mosquearse por que Iris y yo estuviéramos en la habitación, y nos mandaron a nuestro cuarto. No nos fuimos. Cuándo volvieron a venir, nos escondimos en el baño. Y cuándo se acercaron de nuevo, Iris empezó con la historia de que había ido a pedir un medicamento y tal y cual. Alex dijo que si queríamos quedarnos allí a pasar la noche, pero Iris necesitaba el móvil, y yo librarme de mis vaqueros.. así que nos dimos una carrera hacia nuestra habitación. Estábamos ya en la cama y en silencio cuándo sonó su teléfono... me empecé a reír. Más aún cuándo cuelga y me dice que son “éstas”, que necesitan pasar al baño. Encendemos la luz y nos ponemos a esperar a “éstas”, que resultan ser Paola (no confundir con Paula), María y Alba... resulta que su baño se ha averiado, y necesitan entrar a alguno... y nosotras somos las vecinas de habitación. Vienen con una botella de Peché, dos vasos, y una de limonada... así que la bebida y el tabaco empiezan a correr por la habitación. María va bastante pedo, y tira en tres ocasiones bebida al suelo; Iris se levanta a recogerlo con papel higiénico. Hay que tener en cuenta que después de ducharme tuve que secar con papel todo el baño y gran parte de la habitación... así acabamos, al día siguiente sin papel, cuándo nuestro cuarto tenía desde un principio TRES rollos.

Cuándo se acaba la botella, abrimos el licor y lo empezamos. Varios profesores vienen en distintas ocasiones a llamarnos la atención, pero no echan a nadie. De repente la noche es genial.

Entonces pienso en mis amigas. Cuándo me quedé sola en la habitación, después de que se fuera Cristina y antes de que viniera Iris, envidiaba que estuvieran las tres juntas, divirtiéndose y sin dormir, seguro, hasta las tantas.

Pero en ese momento sólo deseé que se lo estuvieran pasando tan bien como yo...

servido por egoime_yo 2 comentarios compártelo

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

imoon-blocdenotas

imoon-blocdenotas dijo

Mmmm... ¿con que una botella de Peché, eh? jejeje... y luego ¿qué? ¿resaca? Espero que no... ;)
Continua escribiendo plis, ah, y hazme otro favor:
En el otro artículo ponías no sé qué de una conversación en el messenger con una amiga tuya. ¡Ponla!

17 Mayo 2007 | 09:52 PM

Egoime

Egoime dijo

Por suerte no! :P En la vida he tenido resaca, a pesar de haberme pasado un poco con la bebida..
Mañana colgaré la conversación en versión para descargar aquí: http://www.lacoctelera.com/egoime_yo/post/2007/05/13/el-finde-una...-, al final del artículo pondré un enlace para bajar el archivo como documento de Word ;)
Un saludo!

24 Mayo 2007 | 07:00 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Fotos

egoime_yo todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera